El turrón es una masa obtenida por cocción de miel y azúcar, con o sin clara de huevo y albúmina (proteína), a la que se incorporan posteriormente, con un amasado, almendras tostadas y peladas. La miel puede ser sustituida total o parcialmente por otros azúcares.
La elaboración del turrón empieza con los tratamientos previos a los que se somete a la almendra: escaldado, secado, clasificación y selección y tostado.
La elaboración del turrón empieza con la cocción a alta temperatura (140ºC aproximadamente) de la miel y el azúcar en unas calderas provistas de agitadores. Cuando se alcanza el punto deseado, se añade la almendra y la albúmina y se continúa la mezcla en caliente. Después viene el moldeado en caliente, con la adición previa del resto de los ingredientes, ya que el turrón solidifica rápidamente. Por último, se empaqueta y almacena.
Principales ingredientes del turrón
Todos comparten en su composición el azúcar, la miel y almendra. También podemos encontrar otros frutos secos como: avellanas, piñones, nueces, pistachos, etc. También otros ingredientes: chocolate, manteca de cacao, leche, frutas o incluso licores.
Los más consumidos son, el turrón de chocolate, el turrón duro, el blando, el de yema, nata con nueces, coco y mazapán con frutas.
Aporte nutricional:
Los turrones son ricos en grasas y azúcar, por lo que hay que consumirlos con moderación. Aportan alrededor de las 500 calorías por ración de 100g, son ricos en calcio por su contenido en almendras.
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